lunes, 21 de abril de 2008









En 1971, la televisión holandesa emitió un debate entre el lingüista norteamericano Noam Chomsky y el historiador francés Michel Foucault. Tales eran la expectativa y las prevenciones que Fons Elders, el moderador, definió a sus invitados como “dos obreros perforando un túnel en la montaña, cada uno desde un lado opuesto, con instrumentos diferentes, y sin saber si se encontrarán”. Publicado como "La naturaleza humana: justicia vs. poder" (ed. Katz), reproducimos algunos de sus pasajes más álgidos, prolíficamente puntuados por las palabras “no estoy de acuerdo”.


Links para bajar el libro. asi en fotitos como las de arriba

http://rapidshare.com/files/108781194/Chomsky.rar.html
http://resistenciaydebate.com.ar/foro/index.php?topic=496.msg3337;topicseen#msg3337

jueves, 17 de abril de 2008

La implicancia de una revolución.



Hoy en día tras tantos años de imposición del sistema capitalista la palabra revolución esta tan diversificada y su contenido tan manipulado que suele caer bien o mal en cualquier discusión y puede generar cualquier tipo de idea que poco tiene que ver muchas veces con la que nosotros tratamos de exponer.

Este texto tratara de dar el significado y contenido que creemos tiene que tener la palabra revolución y dar breve mente unos datos de porque es necesaria la revolución.

Es común escuchar en medios de comunicación la utilización de la palabra revolución o escuchar a dirigentes políticos, presidentes, hasta economistas, en discursos efervescentes gritar revolución, no me voy dedicar aquí a cuestionar a cada uno de ellos, seria inútil, lo que quiero es mostrar en todo caso, es como se contrapone nuestro contenido de la revolución con la apócrifa revolución que enarbolan muchos discursos en la actualidad.

La palabra revolución puntualmente señala un cambio radical, es decir, un cambio total de algo existente por otra cosa distinta, por eso no es equivocado hablar de revolución aya por 1789 cuando la burguesía derroca a la aristocracia francesa y comienza una nueva época, pero hoy en día cuando se habla de revolución, solo es un cliché político para adornar discursos, por ejemplo, es muy común escuchar a el actual presidente de Venezuela Hugo Chávez, hablar de la revolución bolivariana, aquí tenemos un ejemplo claro de un uso de la palabra revolución que poco tiene que ver con la que realmente creemos que tiene que significar la palabra revolución, es decir, la famosa revolución bolivariana, y la mediocres propuestas de centro y de izquierda que se suman a este discurso pro liberación de América latina, solo son una exposición de una reivindicación de caudillismos nacionales que busca la restauración de su poder y una sutil independencia del imperialismo encabezado por las multinacionales de los Estados Unidos de Norte América. Ni siquiera en este uso la palabra revolución, tiene como fundamento un cambio radical sino una reforma, tajante por cierto, pero una reforma al fin.

Con lo antes dicho dejamos en claro, que muchas veces nos enfrentamos a discursos y solemos creer en ellos, por eso, le sumo un objetivo ambicioso a estas palabras, la de presentar una forma de revolución que sea a su ves una herramienta para vislumbrar la hipocresía de estos Cesarista que juegan al carisma para dar fundamento a su caudillismo democrático.

Revolución es un cambio, y que sea un cambio implica, una imposición de un modelo diferente. Lo expresado es claro, un cambio no puede tener cimientos en el modelo que se intenta cambiar, ni debe mantener nada pasado. La revolución es la destrucción de lo existente, pero a su vez, implica la imposición de lo que existirá.

“Desde lo alto de su roca el Buitre Viejo acecha. Una claridad inquietante comienza a disparar las sombras que el horizonte amontono el crimen, y en lividez del paisaje parece adivinarse la silueta de un gigante que avanza: es la insurrección.”[1]

Si queremos disparar la revolución tenemos que saber que esta no tiene que ir junto a los mecanismos que nos brinda el sistema, ni depender de ninguno de ellos, como las elecciones periódicas, la participación plebiscitaria, la formación de frentes amplios con sectores burgueses. Aquí dejo en claro un rechazo a la postura leninista que es muy usada por muchos sectores de la actual izquierda latinoamericana, la de formar frentes con la burguesía, quiebro con la famosa frase de Lenin “Golpeemos juntos, marchemos separado” esto es un error estratégico ya que si queremos revolucionar tenemos que golpear con fuerza para destruir estas coaliciones golpean a mi entender sin fuerza y dejan latente un conflicto inconciliable. Lo que intento decir en claro en este punto, es que si damos espacios a que sectores burgueses adquieran poder ponemos al enemigo en posición de atacarnos, no se puede concebir una revolución si esta no tiene como objetivo la destrucción de la rivalidad entre clases, entendiendo a clases, al conjunto de los explotados, oprimidos y dominados del mundo.

Si queremos disparar una revolución tenemos que disparar una insurrección, tomar al mundo por asalto, desarmar todo lo que garantiza su existencia e imponer una nueva forma de organización.

Queda a la luz una cuestión de suma importancia, la única forma de que la revolución sea tal es la necesidad un levantamiento y destrucción del orden existente, desterrar las atrocidades del sistema capitalitas y comenzar la construcción de una sociedad con bases diferentes y que no tengan “relación con el pasado”.[2]

Aquí podemos ver como a diferencia de la posición marxista de la revolución, nos oponemos a la instauración de un modelo estatal transitorio denominado “dictadura proletaria” (no me detendré en este punto ya que perdería el hilo del texto) ya que si queremos una nueva forma de organización no podemos dejar espacios a jerarquías de ningún tipo, ni formas de poder, puesto que tanto las jerarquías como el poder, también son bases de las cuales se vale el actual sistema capitalista para su explotación. Y creo que si lo que se plantea como revolución es la desnaturalización de lo que solventa el sistema actual, seria equivoco la institución de dicho estado, ademas no creo que el nuevo estado instituido (el estado proletario) se suicide o autodestruya. Me párese que el estado solo es el gobierno de un sector sobre otro sea cual sea su rotulo, y si planteamos una revolución planteamos una liberación real de todo gobierno.

Siguiendo el tema podes ver como se le agregan elementos que llenan de contenido la palabra revolución ya esta no es mas un adorno discursivo, ni expresa reforma alguna, esta ya tiene una vida propia, un objetivo claro y una fundamentación que la sujeta dándole una consecuencia con si misma.

Es claro que no creemos que la revolución tiene que ser solo decorativa o reformista, porque para nosotros perdería validez y no seria una revolución. Al creer necesario un cambio radical del mundo en que nos toco vivir, dependemos de una revolución tanto personal como social. Esta revolución esta encarada como contraposición al estatus quo, esto implica todo lo que conforma desde la rutina diaria de toda la estructura del capital.

Por eso la revolución no plantea reformas en el mercado laboral o la imposición de un estado de bienestar donde se concilien las clases. Todo lo contrario creemos necesario la destrucción de la paz social ya que no podemos concebir una sociedad liberada dentro de un estado, o con división en clases, en tanto la clase explotadora y explotada deben desaparecer, el estado debe ser destruido y todo residuo del capital abolido, es decir, abolición del mercado, trabajo asalariado, propiedad privada, dinero, etc.

Ya la revolución tiene un contenido específico para nosotros, y por eso no aceptamos la supuesta revolución conciliadora o reformista. Nuestra visión revolucionaria implica un llamado a la insurrección a la revuelta social, es el fin y comienzo de una vida diferente donde nada del presente existe y nada del pasado nos condiciona, es el sueño objetivizado de la lucha por la libertad. Es la necesidad de comenzar a dar vida a un mundo sin autoridad, sin leyes, sin injusticias, donde cada uno sea a si mismo y donde el todo incluye a las partes en una individualidad real, es la necesidad de un cambio de raíz para poder dar fin al absurdo de ser una mercancía con precio y un valor de uso, es dejar de ser prostituido para poder vivir, es arrancar y destruir la explotación en todas sus formas y comenzar a dar forma a una sociedad liberada.

La anarquía no es imposible es necesaria.



[1] Regeneración, septiembre de 1910. Ricardo Flores Magón

[2] Con esto estoy haciendo referencia a una desnaturalización de las costumbres que instituyo el sistema capitalista en la cotidianeidad de la vida.